La música alternativa
tiene una existencia corta a partir del momento en que triunfa y
empieza a vender discos. Grupos más o menos alternativos, de
música heavy o punk o grunge, pueden pasar del día a la mañana a
vender miles de discos y convertirse en un fenómeno de masas. El
caso de Nirvana puede ser un magnífico ejemplo. La
popularidad se convirtió para ellos, al menos para el difunto
Kurt Kovain, en algo de lo que avergonzarse. Tras el éxito de
Nevermind, que superó en las listas al mismísimo Michael Jackson,
decidieron hacer un nuevo album deliberadamente más oscuro e
inaccesible (In Utero) que volvió a alcanzar los números uno de
las listas. El suicidio debió parecerle la única salida viable a
la situación a la que se vieron abocados.
Casos parecidos serían los de Violent Femmes, Grievous
Bodily Harm, Circle Jerks o Dead on arrival en
el mundo del punk, o el de Tupac Shakur o Eminem
en el caso del hip-hop (negro o blanco).
Lo alternativo en cuanto es asumido por el sistema, deja de serlo
y se convierte en un producto de masas. Realmente, si tuviéramos
que buscar el disco más alternativo de la historia, creo que
tendríamos que señalar a Lou Reed y su album Metal
Machine Music editado en 1975. En la segunda cara del segundo
disco había un tema con un surco cerrado para que se repitiera
indefinidamente. El resto eran zumbidos de interferencia
radiofónica mezclados con estridentes sonidos de guitarra. Los que
lo compraron, en muchas ocasiones, exigieron que les devolvieran
el dinero. Sin embargo, hay algunos críticos y fans de élite que
lo encuentran fascinante, un placer dificil.
Grupos a tener en
cuenta música alternativa/punk: Björk, Dj Cam, Bersuit, Keane,
Portishead, Smashing Pumpkins |