|
Kenia
Ver más destinos Africa
Safari
("viaje" en suahili) no significaría mucho para una gran
mayoría si no fuera por este país situado al este de
África. Venerado por los antropólogos como la "cuna de la
humanidad", Kenia es el epicentro de los safaris
africanos, ostentando una amplísima variedad de animales
salvajes. Y no importa cuántas películas de Tarzán se
hayan visto, ya que nadie estará preparado para el
impresionante espectáculo de la masiva migración anual de
ñus.
Por
desgracia, en los centros urbanos de Kenia, la
delincuencia menor puede considerarse como una de las
pocas industrias florecientes del país. A pesar de todo,
el país africano ofrece espléndidos parques naturales,
playas inmaculadas, magníficos arrecifes de corales,
memorables paisajes montañosos y antiguas ciudades
suahili. Sólo hay que evitar viajar con objetos de valor.
Parque Nacional y Reserva de Marsevit
Situado al norte, este parque está habitado por los
mamíferos más grandes de Kenia, incluyendo leones,
leopardos, guepardos, rinocerontes, búfalos, jabalíes,
cebras, jirafas, hienas y gacelas. El denso bosque que
cubre la zona impide, sin embargo, observarlos fácilmente,
a menos que se mantenga a la espera, preferentemente
acampando en el lago Paradise. Éste es un magnífico
lugar para disfrutar durante unos días de la naturaleza y,
de hecho, pocos lugares del país pueden rivalizar con éste
en cuanto a la belleza del paisaje y la tranquilidad
reinante.
Una línea de autobuses conecta la localidad más cercana al
parque (Marsabit) con Isiolo, población situada en el
centro del país, cerca del monte Kenia.
Lamu
Lugar de fantasía y ensueño, Lamu está envuelto en un
manto de romanticismo medieval. Con una población casi
exclusivamente musulmana, es una de las urbes existentes
más antiguas de Kenia y ha experimentado muy pocos
cambios, tanto respecto a su apariencia como a su
carácter, a lo largo de los siglos. Remota e introvertida,
esta ciudad portuaria, antaño próspera y esplendorosa, es
ahora un maravilloso y relajante destino turístico.
Ninguna otra localidad suahili, a excepción de Zanzíbar,
puede ofrecer tamaño festín cultural y un estilo
arquitectónico tradicional tan incorrupto. Dos horas en el
Museo de Lamu, a orillas del mar, son suficientes
para introducirse en la historia de la ciudad. Y si la
estancia ha despertado el interés del viajero por la
cultura suahili, podrá también descubrir el edificio
bellamente restaurado que alberga la Casa-Museo Suahili.
Por otro lado, una de las atracciones más singulares de la
zona es el Asilo de los Asnos. En Lamu es casi
obligatorio dar una vuelta en un dhow, embarcación
tradicional árabe.
Acurrucada a buen recaudo en la isla de Lamu, por encima
de la costa este de Kenia, la ciudad se comunica con el
resto del país mediante una lancha diesel desde Mokowe,
pero también existe un aeropuerto en la vecina isla de
Manda.
Seguir leyendo |