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El
crecimiento en América Latina y el Caribe en el 2008 se reducirá
moderadamente con respecto al año anterior y se situará en el
4,7%, según las perspectivas económicas que ha presentado la
Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo
(UNCTAD).
Esta previsión se halla en
línea con la de otros organismos como la CEPAL, la comisión
económica para esta región, que también auguraba una ralentización
desde el crecimiento en torno al 5,3% registrado en 2007.
La mayor parte de esa
desaceleración provendrá de los países de Sudamérica, dado que
tendrán que hacer frente a "términos menos favorables de
comercio, porque se espera que los precios y la demanda
de sus productos primarios caiga", reza el informe.
Por su parte, América
Central y México mantendrán "sus relativamente lentos niveles de
crecimiento".
Hacia el sexto año
de expansión
El texto especifica que
cuando finalice el 2008, la región habrá cumplido seis
años ininterrumpidos de crecimiento y su Producto
Interior Bruto (PIB) per cápita habrá aumentado un 20%, lo que
representa casi un 3% anual.
Para Alfredo Calcagno, uno
de los expertos de la UNCTAD, las previsiones para la región no
deben ilustrarse como una ralentización, sino como la continuación
del crecimiento, sobre todo si lo comparamos con el largo periodo
entre 1990 y 2002", cuando se observaron bajos niveles de
crecimiento.
El año pasado, el volumen de
las exportaciones de productos y servicios se expandió en
un índice similar al del crecimiento del PIB, aunque el
volumen de esas importaciones continuó aventajando el crecimiento
de las exportaciones por cuarto año consecutivo.
Por otro lado, el informe
especifica que varios países de la región son exportadores de
productos energéticos y pudieron beneficiarse de los altos precios
del petróleo. A pesar de ello y a causa de las deficientes
infraestructuras, esos mismos países han sido incapaces de proveer
seguridad energética a la región.
Asimismo, el texto indica
que el crecimiento económico ayudó a mejorar los indicadores
laborales, dado que no sólo el desempleo decreció del 9,1%
en el 2005 al 8% en el 2007, sino que también mejoró la
calidad de los empleos.
La balanza de cuenta
corriente fue positiva por quinto año consecutivo, a pesar de que
alcanzó su pico en el 2006 y en el 2007 comenzó su descenso.
"El principal riesgo para el
crecimiento económico en Latinoamérica y el Caribe este año sería
una profundización mayor que la proyectada de la caída de los
índices de crecimiento globales, lo cual reduciría la demanda
externa, empeoraría los términos de comercio y reduciría el
dinamismo de las remesas", concluye el informe.
FMI proyecta un crecimiento de 4,3% para Latinoamérica en 2008 Según
el informe Panorama Económico Mundial, la economía mundial crecerá
un 4,1%.
La economía mundial
crecerá en 2008 al 4,1% y no al 4,8, como se previó en octubre,
debido a las turbulencias en los mercados financieros originadas
en Estados Unidos, según asegura el Fondo Monetario Internacional
(FMI) en la actualización de su informe "Panorama Económico
Mundial", presentada hoy.
La nueva previsión supone una clara desaceleración respecto a
2007, un año que el Fondo prevé se cierre oficialmente con un
crecimiento global del 4,9%. Según lo definió Simon Johnson, jefe
del departamento de estudios del FMI, el "epicentro" del terremoto
que afecta desde hace medio año a la economía mundial sigue
estando en Estados Unidos.
La revisión de la
previsión para 2008, sin embargo, consta oficialmente como una
reducción de 0,3 puntos porcentuales, dado que el FMI revisó en
diciembre sus parámetros básicos de cálculo. Es decir, con la
nueva revisión, la previsión de octubre sería del 4,4%, y no del
4,8 como se anunció en su momento.
Según las nuevas
previsiones del FMI, Estados Unidos crecerá un 2,2 en 2007 y un
1,5% en 2008, cuatro décimas menos de lo esperado. Al contrario
que en octubre, el informe del Fondo reconoce que las dificultades
saltaron ya a los mercados bursátiles e hipotecarios y produjeron
en la economía norteamericana una "pérdida de dinamismo en el
sector manufacturero y de la vivienda, del empleo y del consumo".
En tasa interanual
los problemas para Washington se acentúan claramente, porque el
FMI estima que entre los últimos trimestres de 2007 y 2008 apenas
habrá un crecimiento del 0,8%.
Las cifras
incluyen los efectos positivos que a juicio del Fondo tendrá el
paquete de estímulo de la economía que está preparando el Congreso
estadounidense. Johnson calculó que los 150.000 millones de
dólares que el gobierno de George W. Bush pretende inyectar en la
economía producirán un crecimiento de entre 0,2 y 0,3 puntos
porcentuales en la segunda mitad del año.
A pesar de que el
informe advierte expresamente que "la balanza global de riesgos
para las perspectivas del crecimiento mundial aún se inclina a la
baja", y de que "persisten las tensiones" en los mercados
bursátiles, el FMI quiso enviar un mensaje conciliador. "La mayor
parte de los ajustes ya tuvieron lugar en los mercados", afirmó
Jaime Caruana, director del departamento Monetario y de Mercados
de Capitales del organismo.
Los efectos de la
crisis son cada más evidentes en casi todo el mundo. La economía
de la zona euro, por ejemplo, crecerá este año el 1,6 %, medio
punto menos de lo previsto en octubre. Para Europa el Fondo
advirtió además expresamente de los altos riesgos de inflación.
"Europa está en una difícil posición, porque la economía se está
desacelerando pero los riesgos de inflación siguen siendo altos",
afirmó Johnson, que recomendó no modificar los tipos de interés.
En Latinoamérica,
sin embargo, los efectos de la crisis ya se amortiguaron, y la
previsión de crecimiento en 2008 se mantuvo al 4,3%. Incluso la
revisión contable de los parámetros del fondo produjo una
modificación al alza de la previsión de crecimiento para 2007: 5,4
%.
A juicio del FMI,
las economías latinoamericanas sortearon con
buena nota la crisis no sólo por la robustez adquirida en los
últimos años, sino porque, contrariamente a lo esperado, sus
grandes instituciones financieras no estaban conectadas con el
mercado hipotecario estadounidense.
Las economías
emergentes, por su parte, seguirán llevando el mayor peso del
crecimiento mundial. A pesar de que su previsión de crecimiento
para 2008 se redujo en dos décimas de punto, los países en vías de
desarrollo aún incrementarán su producto interior bruto (PIB) en
un 6,9%, en gran parte gracias a su fuerte demanda interna y a los
altos precios de sus productos para exportación. La previsión para
2007 se cerró en el 7,8%.
Entre ellos, China
seguirá manteniendo un ritmo de crecimiento de dos dígitos. Si en
2007 crecerá al 11,4%, en 2008 lo hará al 10,0%, una
desaceleración bienvenida incluso por las autoridades chinas, que
ya apreciaban síntomas de sobrecalentamiento.
El FMI publica en
abril y octubre de cada año una nueva versión de su informe
"Panorama Económico Mundial", que incluye datos país por país. La
actualización del informe presentada hoy se limita a datos por
regiones y las específicidades de Estados Unidos, Japón, China y
la eurozona.
DPA |