Primera etapa
A nivel
internacional se dio a conocer en 1990 cuando con 22 años
consiguió en Edinburgo una marca de 19,85 en los 200 m, que le
convirtieron en el hombre más rápido del año en esa distancia, y
único en bajar de 20 segundos.
En septiembre de
ese mismo año corrió en Rieti, Italia, los 400 m en 44,21 el
tercer mejor registro del año, solo por detrás del estadounidense
Danny Everett (44,06) y del cubano Roberto Hernandez (44,14).
En 1991 consiguió
su primera medalla de oro en un gran campeonato, venciendo en los
200 m de los Mundiales de Tokio, con un tiempo de 20,01. Además
ese año acabó como líder mundial en ambas distancias, con 19,88 en
los 200 m conseguidos en Barcelona, y 44,17 en los 400 m
conseguidos en Lausana. |
|
Johnson era el gran
favorito para ganar la medalla de oro en los 200 m de los Juegos
Olímpicos de Barcelona 1992, prueba en la que pocas semanas antes
de los Juegos había hecho su mejor marca en Nueva Orleans, con
19,79. Sin embargo en Barcelona sufrió una intoxicación
alimentaria días antes de disputar su prueba, y eso hizo que fuera
eliminado en las semifinales.
Finalmente el campeón
olímpico sería su compatriota Michael Marsh. Johnson pudo al menos
ganar su primera medalla de oro olímpica en la prueba de relevos
4x400 m, donde el equipo estadounidense formado por Andrew Valmon,
Michael Johnson, Quincy Watts y Steve Lewis batió la plusmarca
mundial con 2:55,74. En ese año 1992 Johnson finalizó segundo en
el escalafón mundial de 200 m (19,79 en Nueva Orleans) y tercero
en el de 400 m (43,98 en Londres)
En 1993 Johnson
decidió centrarse sobre todo en la prueba de 400 m, y en los
Campeonatos del Mundo de Stuttgart, ganó la medalla de oro en esta
prueba, batiendo además su mejor marca personal con 43,65 (líder
del año). En esos mismo Campeonato volvió a ganar el oro con su
país en los relevos 4x400 m, estableciendo otra plusmarca mundial
con 2:54,29. El equipo lo formaban Andrew Valmon, Quincy Watts,
Harry Reynolds y Michael Johnson. En 200 m su mejor registro del
año fueron 20,06 en Lausanne, el quinto del escalafón mundial.
En 1994, sin
grandes competiciones por disputar, volvió a reafirmar su dominio
en los 400 m, haciendo en Madrid 43,90, el mejor registro del año.
En 200 m hizo 19,94 en Mónaco, segundo del año por detrás del
británico John Regis (19,87)
Doblete en Gotemburgo y Atlanta
En 1995 decidió por
fin intentar el doblete (200 y 400 m) en un gran campeonato,
concretamente en los Mundiales de Gotemburgo. La experiencia
resultó un completo éxito, pese a la dureza que supone disputar
ocho carreras (eliminatorias, cuartos, semifinales y final de
ambas pruebas) en tan pocos días. Johnson consiguió vencer primero
en los 400 m batiendo su plusmarca personal con 43,39; apenas a 10
centésimas de la plusmarca mundial, y pocos días después obtuvo el
oro en los 200 m con 19,79, igualando su mejor marca personal. Era
el primer hombre en ganar los 200 y los 400 m en un Campeonato del
Mundo. Para completar su magnífica actuación, ganó una tercera
medalla de oro en los relevos 4x400 m, aunque esta vez sin
plusmarca (2:57,32).
1996 sería el mejor
año de su carrera deportiva. El 23 de junio, pocas semanas antes
de disputarse los Juegos Olímpicos de Atlanta, consiguió batir
precisamente en Atlanta la vieja plusmarca mundial de los 200 m,
que obstentaba desde 1979 el italiano Pietro Mennea, que lo
batiera en la Universiada de México con 19,72. Michael Johnson
hizo 19,66 y acabó así con la plusmarca más antigua que quedaba en
el atletismo.
En los Juegos
Olímpicos de Atlanta fue la gran estrella del atletismo, al
convertirse en el primer hombre en ganar los 200 y los 400 m en
unos Juegos. En los 400 m venció con autoridad y con un gran
tiempo de 43,44, el mejor de año.
Pero lo que más
recuerda de los Juegos de Atlanta es su victoria en la final de
los 200 m, para muchos la mejor actuación atlética nunca vista en
un estadio de atletismo. Su plusmarca mundial de 19,32, una marca
que parecía imposible, fue el momento cumbre de estos Juegos. En
Atlanta no participó en los relevos 4x400 m, lo que no impidió que
Estados Unidos lograse una nueva medalla de oro.
Plusmarca en 400 metros
A partir de esta
fecha Johnson decidió centrarse definitivamente en los 400 m en
busca de la plusmarca mundial de esa prueba, lo único que le
faltaba por lograr.
En 1997 participó
en los 400 m de los Mundiales de Atenas, ganando el oro por
tercera vez consecutiva en esta prueba, con 44,12. Su mejor marca
del año fue de 43,75 hecha en Waco, Texas.
En 1998 su mejor
marca fue de 43.68, hecha en Zurich. En ese año un equipo formado
por Jerome Young, Antonio Pettigrew, Tyree Washington y el propio
Johnson, batió en Nueva York la plusmarca mundial de relevos 4x400
m, dejándola en 2:54,20. Esta marca continua vigente hoy en día.
Sería en 1999
cuando por fin iba a lograr su gran objetivo. Fue en los
Campeonatos del Mundo de Sevilla. En una carrera inolvidable,
Michael Johnson consiguió batir la plusmarca de los 400 m que
obstentaba su compatriota Harry Reynolds desde 1988 con 43,29.
Johnson hizo 43,18 y consiguió su cuarto título mundial en esta
prueba, sacándole más de un segundo de ventaja al medallista de
plata Sanderlei Parrela (44,29), algo sin precedentes.
El año 2000 sería
el de su despedida definitiva del atletismo, con 33 años, y lo
hizo como casi siempre, a lo grande. En los Juegos Olímpicos de
Sydney ganó la medalla de oro de los 400 m (43,84) y la de revelos
4x400 m (2:56,35), que completaban un extraordinario palmarés
olímpico de cinco medallas de oro en tres Juegos Olímpicos.
|